
En Manhattan puedes encontrar todo tipo de calles. Las turísticas, las de barrio, las de negocios, las hay más limpias y más sucias, con árboles y sin, pero hay algunas que por sus edificios de colores llaman la atención.
Hay que abrir la mirada, ampliar horizontes, salir, ver lo que está oculto detrás de cada puerta, de cada esquina, de cada metro por explorar. Tenemos que ser capaces de ver las cosas por primera vez y asombrarnos de que cada mañana salga el sol y cada noche la luna.
1 comentario:
he estado leyendo un poco tu blog y mola mucho. seguiré cotilleando... guapas las fotillos. un abrazo dsd suiza
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