
La plaza del quinto centenario es la plaza del totem. Una inmensa escultura llena de restos arqueológicos se alza inmensa mirando al mar.
Más abajo, los niños (y no tan niños) juegan en la fuente, corren entre los chorros de agua que ayudan a soportar mejor el calor de un día de domingo.
Risas, gritos, lloros, juegos... de cerca los padres observan a los niños tomándose una piragua (granizado) o un mantecado (helado). Si sigues caminando te encuentras la multitud en el morro volando chiringas (cometas), haciendo picnic, tomando el sol...
Esto si que es vivir la vida en su estado puro, salir, compartir momentos de diversion, juegos, relacionarse de verdad con las personas de verdad...
Definitivamente hay que salir mas. y dejar que el sol produzca vitamina D para tu cuerpo!!!