martes, 31 de marzo de 2009

El paseo y Banesa


Andando por el paseo frente a la playa, llegas a los adoquines asesinos que te destrozan los pies, pero la vista es tan increible que no importa.
El sol te quema la espalda mientras la brisa te alivia el calor.
Las olas pegan fuerte en la orilla, aguas transparentes y cálidas que te invitan a bañarte...

Llegas a la pérgola donde enamorados han dejado sus nombres, luego vuelven a tacharlo cuando lo dejan... otros simplemente escriben su nombre o le dejan mensajes a los que escribieron previamente.
Ni Banesa sabía escribir, ni el que le dió la réplica tampoco.

3 comentarios:

HUMO dijo...

tesoros que encuentras?...
preciosa foto!

=) HUMO

Aramel dijo...

que increible!!! jajajajaja que historias mas curiosas... lo bueno de ir a un sitio nuevo es que lo miras todo con ojos de niño...


vale! cuando vuelvas hacemos un trato! yo siempre encantada ;)

ai dijo...

hermosas imagenes.. las palabras me dieron ganas de playa..

besos por aqui, bonita..