martes, 3 de febrero de 2009

POUGHKEEPSIE


La nieve se acumula en los bordes de la calzada. Dejan un pequeño espacio para que los viandantes puedan circular o a veces ni eso.
La nieve refleja el sol que hace que todo se vea blanco y resplandeciente. Parece como si cuando te fueras a tirar encima de esos montones de nieve, que se acumulan en cualquier espacio libre de suelo, fueras a sentirte como entre algodones sintiendo el crugir de la nieve recién caída. Pero no. La verdad es que es hielo que es su día fué nieve, pero que después de desconglarse, volverse a congelar, nieva, se descongela, hiela... ahora es como un pan. Por fuera es crugiente como la corteza, pero cuando atraviesas la capa de unos 3 cm de hielo, es blando, poroso, esponjoso como la miga de dentro.
Que buenos los paseos al 7eleven a por café de hazelnut patinando sobre el hielo de los caminitos y haciendo fotos con el macro de las plantitas que quedan enterradas en la nieve o de las estalactitas que cuelgan de los tejados blancos del invierno.