martes, 18 de noviembre de 2008

1 año en 1 post - de VLC a NY


365 palabras para explicar 365 días... a palabra por día.

Hay años de los que no esperas nada y se convierten en fundamentales para tu futuro. Aunque cada minuto cuenta y forma parte de lo que serás, de lo que eres y de lo que sucederá en tu vida, existen esos pequeños acontecimientos que consiguen darle la vuelta a tu mundo y de repente te encuentres viviendo patas abajo con los canguros.

Este año ha sido de esos.
Internet ha dado la vuelta a una de las insignificantes vidas que pueblan el mundo. La mía.

Nadie, ni yo misma, cuando me comía las uvas escuchando las campanadas en la radio de mi coche con mi (entonces) novio, podría haber llegado a pensar que el desarrollo de este año 2008 me llevara a dejar trabajo, amigos, familia, mí soleada Valencia... para cambiarla por una sola persona a 6.000km de distancia y un futuro bastante incierto.

Si tuviera que resumir este año en una palabra sería FUTURO.

Hay momentos en los que la vida se reduce a esperar a que se sucedan Los días, que los trenes lleguen y los veamos pasar. Pues bien, esta vez yo me subí al tren. Próxima parada New York.

¿Miedo al cambio?
¿A la distancia?
¿A helarte las ideas en invierno y freírtelas en verano?

Pues claro, pero la historia la escriben los valientes, los que son capaces de enfrentarse a sus miedos independientemente del resultado.

El miedo es lo que nos frena y al mismo tiempo lo que nos permite avanzar (siempre que te enfrentes a él).

Lo único que no tiene solución es la muerte como decía mi abuela, así que si este año nos tocó dulcecito, pues a disfrutar y si el que viene sale amargo, guarda siempre un sobrecito de sacarina que te ayude a superarlo.

No siempre estaremos rodeados de algodones de azúcar y manzanas de caramelo, pero siempre los buenos recuerdos deben pesar más que los malos. Por todo eso yo he decidido acordarme de lo bueno de este año que nos deja y los malos ratos guardarlos en el cajón de “cosas poco importantes a no olvidar”… para que no se repitan sin necesidad.